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Indrema L600: La desconocida de la guerra de los 128 bits.

Vamos de viaje a principios de la década del 2000. La generación de los 32 bits estaba ya en su ocaso, con Playstation habiendo dado una buena paliza a la pobre Sega Saturn y Nintendo 64. Esto daba paso a la nueva generación de consolas, los 128 bits de poder! Porque Nintendo ya había aguado la fiesta y había pasado por los 64 bits, entendés?

Entre los participantes teníamos a Xbox, que mojaba sus pies con la primer consola que sacaron, ese armatoste que parecía una videocasetera o una caja de zapatos excepcionalmente grande. Sony parecía arrancar mal con una Playstation 2 de la cual todos se quejaban que era muy difícil de programar, sumado a que no habían sacado un kit de desarrollo. Esto, como todos sabemos, se probó erróneo y PS2 arrasó en ventas, incluso con menos poder gráfico que, por ejemplo, la GameCube de Nintendo.
Se acuerdan de la GameCube? Ese cubito violeta con manija y joystick sumamente raro y que tan bien se siente cuando jugás Smash Bros Melee...Esa fue la última vez que Nintendo apostó por sacar la consola más poderosa, después de N64 y Gamecube estar por delante técnicamente de su competencia y terminar por debajo. Los nipones dijeron "al final no era una cuestión de tamaño" y respiraron aliviados.

Sega, que estaba viviendo un gran momento con su Dreamcast, anunciaba que se bajaba de la guerra del hardware y no fabricaba más consolas. Qué? Por qué Sega! Bueno...ese análisis es para otro post. Hoy les quiero hablar de una desconocida en esa batalla que se libró por aquel entonces, una máquina que, estoy seguro, muchos de ustedes no conocen y, los pocos que lo hacen, se habían olvidado de su existencia.

Si...les estoy hablando de la Indrema L600.

Indrema L600: Una historia que pintaba bien.


Repasemos un poco el humo bajo el que se inició todo ésto. La Indrema L600 iba a ser una consola basada en Linux (de ahí la L) y con un Pentium 3 de 600 Mhz. Esto para la época era una bestialidad! Considerando que Dreamcast contaba con un procesador Hitachi SH4 de 200 Mhz y la todopoderosa Playstation 2 con el famoso Emotion Engine a 294 Mhz...imaginate. La comunidad gamer deliraba en colores con las posibilidades. 
Encima, sumado al poder del procesador, iba a venir con, agárrate de algo: 
  • 64 MB de RAM.
  • 10 GB de disco rígido, en el cual encima íbamos a poder grabar programas de TV (????!).
  • Un chip gráfico NVIDIA GeForce 2GTS.


Todo ésto era como si hoy te dijera que sale una consola a hacer frente a Xbox One y PS4 que reproduce a 120 fps, 5K y encima te hace un sandwich de lomo mientras descarga juegos. Una cosa increíble, casi irreal...y ahí estuvo parte del problema. 

El hombre detrás de este proyecto era John Gildred, un emprendedor yanki conocido de antes de ésto por su trabajo en OpenSoft. Luego del chasco que se llevó con este proyecto trabajó en Pioneer y otras cosillas más, siempre relacionadas con la electrónica.

Fin de la Indrema L600 antes del inicio: Boicot? Humo? 


Algo que no mencioné pero que iba a ser clave, era que la máquina iba a ser opensource para desarrollar. Osea, vos ibas a poder bajar el kit de desarrollo en tu garage, mientras tu vieja te hacía la chocolatada, y ponerte a hacer videojuegos. Todo esto siguiendo la ideología Linux: GCC para el compilador, OpenGL, OpenAL para el sonido...Todo eso daba las herramientas para que cualquiera que perteneciese al IDN pudies...ahh para! No te conté del IDN? Agarrate de otra cosa! 

La IDN, acrónimo de Indrema Developers Network, era la comunidad bajo la que la empresa controlaba lo que la gente hiciese con el kit de desarrollo open source que brindaban. La teoría decía que, perteneciendo a esa red, bajando el kit y haciendo un juego, la mismísima empresa se dedicaría a hacer el control de calidad y verificar que todo esté correcto. 

También daba la posibilidad de que las 3rd parties hiciesen juegos como siempre, sin necesidad de esta red. Podemos considerar esta red como una incubadora de indies o similar. Alguien recuerda a Net Yaroze de Sony? Bueno...algo así.

Todo ésto suena increíble, seguro le fue re bien a la empresa, no? NO? Bueno...hay un motivo por el que hoy jugamos a la Play 4, Nintendo Switch y Xbox One y no a la Indrema 4. El proyecto, junto con la Indrema Developers Network cerraron de un día para otro con un "perdón, pero no pudo ser".

Lo que se dijo fue que faltó patrocinio, gente bancando el proyecto y que también el receso del mercado para capitales invertidos en estas aventuras tecnológicas fueron los causantes. Algunos conspiparanoicos también apuntan a que la consola era tan buena y tan fácil de desarrollar, que algún gigante del Hardware, vio con malos ojos toda esta joda del opensource y gente siendo libre y le metió un palo en la rueda. 

Lo cierto es que la consola nunca pasó, mis ilusiones de comprarla se fueron al garete y terminé patinando mis ahorros en una Playstation 2 y una PSP por aquel entonces. 


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