Header Ads

NUNCA JUGUÉ ZELDA OCARINA OF TIME…


Este mes se cumplen 20 años del lanzamiento de Zelda: Ocarina of Time, un juego que marcó un antes y un después en la franquicia y en los videojuegos en general. Si hubo un juego que sufrí no tener en su momento además del Mario 64, fue éste. Pero la vida me iba a dar revancha, un par de décadas después, pero lo iba a hacer…

Por aquellas épocas yo había comprado una Playstation, consola mucho más accesible en lo económico a la de la gran N. Recordemos que en Argentina se conseguían las copias de psx por muy poco en comparación a los impirateables cartuchos a los que se aferraban los nipones. Miraba con recelo los lanzamientos de la competencia y estuve debatiéndome largo tiempo si comprar una Sega Saturn o la PSX en ese momento, pero la terminé descartando por las nefastas políticas que venía trayendo Sega con sus consolas. Pero cada vez que veía un Pilotwings, Mario 64 o Zelda OOT…me brotaba una envidia marca cañón.
Mi único acceso al mundo de Hyrule eran, por supuesto, las revistas gamer del momento: Hobby Consolas, Next Level, etc. No tenía amigos que la tuviesen para ir a probar, como fue el caso de la Dreamcast unos buenos años después.



Leía guías, miraba fotos y me sorprendía por el nivel de detalle que mencionaban en sus análisis. Recuerdo algo que me quedó patente: “Si querés dedicarte a cortar el pasto de todo Hyrule, podés hacerlo…tal es la libertad de este juego” o “hay ciclo día y noche”. Wow! Eso me había volado la peluca. Les recuerdo que era en una época en la que el 3D recién empezaba a mostrar sus dientes, potenciadas las aventuras 3D justamente por la Nintendo 64 y juegos como Mario 64, el mismísimo OOT y más tarde siendo el género por excelencia en esa plataforma.
Pasaron los años y, por algún motivo, me alejé de Nintendo. De la psx pasé a la PS2 y de la PS2 a la Xbox 360, PC y PS3. En ese momento, decidí emular la Nintendo Wii debido a un premio anual que le daba el GoTY a Mario Galaxy 1 o 2, no recuerdo ahora, pero me hizo preguntar si me estaba perdiendo de algo al darle la espalda a la empresa nipona.



Qué les digo de cómo volví a experimentar la magia nintendera ese día. Aún jugando con mouse y teclado (bajo ningún punto de vista la manera en que ese juego debe ser jugado) me sentía un niño de nuevo.
Tal fue el impacto que, esa generación de consolas la comencé con Wii U y una fe ciega en ella. También conseguí una 2DS usada en la que comencé a saldar deudas pendientes (gracias en parte al mágico cartucho R4). Ahí fue que probé la remake HD de Zelda: WindWaker, la cual fue una sorpresa muy grata para mi, ya que fue otro juego que lamentaba no haber jugado en su tiempo. De ahí pasé a comprar Twilight Princess, el cuál lamentablemente no llegué a terminar. No me enganchó como los otros, sumado al sentimiento de que ese juego, a diferencia de los otros, no había envejecido bien.



Hoy disfruto de la remasterización de OOT que publicaron para 3DS, sabiendo que también tengo esperando tanto el Majora’s Mask como Breath of The Wild con sus expansiones. No solo eso, sino que los disfruto en el transporte público, en una playa, en un break en el trabajo…y puedo decir, que aún 20 años después, esta iteración de nuestro héroe del tiempo es uno de los mejores juegos de la historia.

Larga vida a la saga Zelda!
Con tecnología de Blogger.